El desarrollo de las prótesis auditivas ha sido tan espectacular en los últimos años como lo ha sido el desarrollo de la informática y electrónica en general. Las prótesis auditivas disponibles hoy en día aportan un excelente rendimiento y calidad acústica, además de haberse reducido a tamaños mínimos. Así pues, hoy en día se disponen de prótesis auditivas automáticas (es decir, sin rueda de volumen, dado que, automáticamente, ajustan el volumen del aparato auditivo a las características programadas) con procesadores de tipo digital y programable, alojados en tamaños mínimos que se ocultan, prácticamente en su totalidad, dentro del conducto auditivo (invisibilidad).
Existe una variedad infinita de modelos y marcas, cada una con sus ventajas e inconvenientes, por lo que es necesario una selección del modelo más adecuado para cada tipo de patología, tipo de hipoacusia y tipo de paciente.
La clave para obtener el máximo rendimiento de la prótesis auditiva y que, así, se satisfaga al máximo, y con el nivel máximo de seguridad, las necesidades del paciente es la realización de un correcto y completo estudio Médico-Audiológico, que, además de precisar el grado y tipo de pérdida auditiva, descarte la presencia de patología médicas subsanables o potencialmente peligrosas para la salud (ver: SERVICIOS AUDIOLÓGICOS Y CATALOGO DE PRESTACIONES DE LA UNIDAD DE FONIATRÍA, LOGOPEDIA Y AUDIOLOGÍA).
